Red eléctrica de distribución con torres y tendido sobre un mapa estilizado de España, ilustración editorial sobre qué distribuidora eléctrica corresponde a cada zona

— Guía · Tarifas · Distribución 18 min de lectura

¿Qué distribuidora me toca y por qué no la elijo?

Casi nadie tiene clara la diferencia, y eso hace perder tiempo —y a veces dinero— cuando se va la luz o se contrata una tarifa. La distribuidora es la dueña del cable que llega a tu casa y no se elige: la decide tu zona. La comercializadora es la que te factura y sí la cambias cuando quieras. Esta guía te enseña a identificar la tuya en treinta segundos —mirando el código de tu factura—, a entender qué hace cada una y a saber a quién dirigirte para cada gestión, incluida la indemnización por cortes.

5 grandes distribuidoras cubren el ~99 % del territorio · ≈330 en el censo de la CNMC · el código CUPS revela la tuya en 30 segundos

1. Distribuidora y comercializadora no son lo mismo

Es la confusión más común de todo el sector eléctrico, y la causa de muchas reclamaciones mal dirigidas. Cuando se va la luz, mucha gente llama a la empresa que le factura —la comercializadora— y se encuentra con que no puede hacer nada, porque del cable se encarga otra empresa distinta: la distribuidora. Son dos negocios separados por ley desde la liberalización del sector, y entender quién hace qué te ahorra llamadas inútiles y semanas de espera.

La regla mental es sencilla: la distribuidora gestiona el cable y el contador; la comercializadora gestiona el contrato y la factura. La primera es un monopolio que viene impuesto por tu calle; la segunda compite por ti en un mercado de cientos de ofertas. Esta tabla resume las diferencias prácticas, que son las que de verdad importan cuando tienes un problema:

Distribuidora frente a comercializadora
Distribuidora Comercializadora
¿La eliges tú? No — la impone tu zona geográfica Sí — cambias cuando quieras y es gratis
Qué hace Posee y mantiene el cable; lee el contador; opera la red Te compra la energía, te la vende y te factura
Cuántas hay Una por zona (≈330 en el censo de la CNMC) Cientos, compiten por tu contrato
De quién es el contador Suyo: lo instala, lee y mantiene No es suyo; solo factura lo medido
A quién reclamas un corte de luz A ella, siempre No es su competencia
A quién reclamas un error de factura No es su competencia A ella
Si te cortan por impago Ejecuta el corte físico cuando se lo ordenan Inicia el proceso de impago y pide el corte

Si confundes una con otra, acabas reclamando en la ventanilla equivocada y perdiendo días valiosos. La distinción completa, con ejemplos, está en las fichas de distribuidora y comercializadora. Un matiz que despista mucho: que tu factura la emita «Endesa» o «Iberdrola» no te dice cuál es tu distribuidora, porque esos grupos tienen una filial comercializadora y otra distribuidora con nombre distinto (e-distribución, i-DE). Puedes tener contrato con Endesa Energía y que tu cable lo opere i-DE, o al revés.

2. Cómo saber cuál te toca: el truco del CUPS

No necesitas llamar a nadie ni buscar un mapa: la respuesta está escrita en tu propia factura, en el código CUPS. Es el identificador único de tu punto de suministro, un código de 20 a 22 caracteres con un formato fijo: ES + 4 dígitos de la distribuidora + 12 dígitos de secuencia + 2 letras de control (y, a veces, uno o dos caracteres más de frontera). Esos cuatro primeros dígitos, justo después de las letras «ES», son los que delatan quién opera tu red. Y no cambian nunca: el CUPS es propio de la vivienda, no del contrato, así que sigue siendo el mismo aunque cambies de compañía o de inquilino.

Por ejemplo, un CUPS que empiece por ES0021… corresponde a i-DE, la distribuidora de Iberdrola. Esta es la equivalencia de las grandes, con la zona donde predominan:

Código CUPS → distribuidora → zona predominante
Tras «ES» Distribuidora
0021 i-DE (Iberdrola)
0023 · 0024 · 0029… e-distribución (Endesa)
0022 UFD (Naturgy)
0026 e-redes (EDP)
0027 Viesgo
Endesa tiene varios códigos porque absorbió distribuidoras regionales históricas (Sevillana, FECSA, ERZ…). Para confirmar tu caso concreto, consulta el localizador de la CNMC o el buscador de la distribuidora con tu dirección. El formato del CUPS lo fija el reglamento de puntos de medida; la equivalencia de cada código procede de las propias distribuidoras y la CNMC.

El método paso a paso, por si quieres seguirlo con la factura delante:

  1. Coge cualquier factura de luz. Da igual la antigüedad: el dato que buscas no cambia aunque cambies de compañía. Si no tienes factura a mano, puedes pedírsela a tu comercializadora o usar el localizador de distribuidoras de la CNMC con tu dirección.
  2. Localiza el código CUPS. Está en la primera página, etiquetado como «CUPS» o «Código universal del punto de suministro». Es un código de 20 a 22 caracteres que empieza por ES y es propio de tu vivienda, no de tu contrato: permanece aunque cambies de comercializadora o de inquilino.
  3. Mira los cuatro dígitos que van tras «ES». El CUPS tiene un formato fijo: ES + 4 dígitos de la distribuidora + 12 dígitos de secuencia + 2 letras de control (más, a veces, uno o dos caracteres de frontera). Esos cuatro primeros dígitos identifican a tu distribuidora. Por ejemplo, ES0021… corresponde a i-DE (Iberdrola).
  4. Compáralos con la tabla de códigos. Cruza tus cuatro dígitos con la tabla de esta guía: 0021 es i-DE, 0022 es UFD (Naturgy), 0026 es e-redes (EDP), 0027 es Viesgo, y la familia 0023/0024/0029 es e-distribución (Endesa). Las grandes que han absorbido distribuidoras regionales tienen varios códigos.
  5. Confírmalo en la web de la distribuidora. Para estar seguro, introduce tu dirección o tu CUPS en el buscador de la distribuidora que creas que te corresponde. Si aparece tu suministro, es la tuya. Es el paso que evita confundir la zona dominante con la real de tu calle, porque hay solapamientos.

Si no localizas el CUPS o tu código no encaja con ninguno de los grandes, lo más rápido es el buscador oficial: la CNMC mantiene un localizador que te dice qué distribuidora corresponde a una dirección concreta, y cada distribuidora tiene el suyo propio. En menos de un minuto sales de dudas, incluso en calles con varias redes solapadas.

3. Las cinco grandes y dónde operan

Tras las fusiones de las últimas tres décadas, cinco grupos cubren cerca del 99 % del territorio: i-DE (Iberdrola), e-distribución (Endesa), UFD (Naturgy), e-redes (EDP) y Viesgo. Cada una heredó el área de las antiguas eléctricas regionales, así que el mapa tiene una lógica histórica más que comercial. A grandes rasgos, i-DE opera buena parte del centro y el levante, e-distribución el este y el sur, UFD el noroeste interior, y e-redes y Viesgo el norte cantábrico.

≈99 %

del territorio español lo cubren solo cinco grupos de distribución

frente a las ≈330 distribuidoras del censo de la CNMC

CNMC · censo de distribuidoras

Conviene no confundir esa concentración en la red con la del mercado en el que sí compites. Los grupos dueños de estas distribuidoras también dominan la venta de energía: según la CNMC, en 2024 Endesa rondaba el 28 % de la cuota de comercialización, Iberdrola el 23 % y Naturgy en torno al 8 %. Pero esa cuota se refiere a la comercializadora —que sí puedes cambiar— y no a la distribuidora, que te viene dada. Que tu cable lo opere e-distribución no te obliga a comprarle la energía a Endesa.

El reparto real es más complejo que cualquier resumen, con provincias compartidas y comarcas servidas por operadores locales. El mapa detallado comunidad por comunidad —con la distribuidora dominante, las cooperativas presentes, el consumo medio y el régimen fiscal de cada región— está en el mapa eléctrico de España por CCAA.

4. Qué hace la distribuidora (y qué no)

Saber cuál es tu distribuidora no es un dato anecdótico: hay varias gestiones que solo ella resuelve, y dirigirte directamente a la distribuidora —en vez de a la comercializadora— te ahorra semanas de rebotes. Estas son las competencias exclusivas de la empresa que opera el cable:

  • Cortes y calidad del suministro. Si la luz se va a menudo o un pico de tensión te estropea un aparato, la responsable es la distribuidora. Cuando los cortes superan los límites legales, los indicadores TIEPI y NIEPI obligan a compensarte (lo desarrollamos más abajo).
  • Altas, bajas y cambios de potencia. Dar de alta un suministro nuevo o modificar la potencia contratada es un trámite de la distribuidora, que aplica además los derechos de extensión, acceso y enganche regulados. La comercializadora solo tramita la solicitud en tu nombre.
  • El contador y sus lecturas. El contador es suyo: lo instala, lo lee y lo mantiene. Si sospechas de una lectura errónea, de un consumo estimado injusto o necesitas una lectura real, es la distribuidora quien la realiza. También es suya la decisión de telegestión del equipo.
  • El interruptor de control de potencia. El límite físico que decide cuándo se corta la luz por superar la potencia contratada —hoy integrado en el contador digital como interruptor de control de potencia (ICP)— lo configura la distribuidora. Por qué salta y cómo evitarlo lo explicamos en por qué salta el ICP.
  • Autoconsumo solar. La comunicación de la instalación y la conexión a red pasan por tu distribuidora, no por la comercializadora.

¿Y qué no hace la distribuidora? No te vende la energía, no fija tu tarifa, no decide tu precio del kWh ni resuelve un error de facturación. Todo eso es terreno de la comercializadora. La distribuidora tampoco cobra directamente al cliente: factura los peajes a la comercializadora, que te los repercute a ti.

5. Por qué no puedes elegirla

Hasta finales de los años noventa, una sola empresa en cada zona lo hacía todo: generaba, transportaba, distribuía y vendía la electricidad. La Ley 54/1997 del Sector Eléctrico separó esas actividades por exigencia europea y dejó dos de ellas en régimen de monopolio natural regulado: el transporte en alta tensión (que opera Red Eléctrica) y la distribución en media y baja tensión (la empresa dueña del cable de tu zona). Tendría poco sentido económico que varias compañías cablearan la misma calle compitiendo, así que la red se asigna geográficamente y se regula, y su retribución la fija la CNMC. El marco vigente hoy es la Ley 24/2013, que mantiene esa separación y reconoce tu derecho a elegir libremente comercializadora.

Del monopolio integral al cable regulado: cómo llegamos hasta aquí

  1. 1997

    Se separan las actividades

    La Ley 54/1997 del Sector Eléctrico separa generación, transporte, distribución y comercialización. La distribución queda como monopolio natural regulado.

    Ley 54/1997

  2. 1998

    Arranca la liberalización

    Se abre la comercialización a la competencia, de forma gradual, mientras la red sigue regulada y asignada por zonas.

  3. 2009

    Adiós a la tarifa integral

    El suministro deja de venderlo la distribuidora; nace la comercializadora de referencia y la Tarifa de Último Recurso, antecedente del PVPC.

  4. 2013

    Marco vigente: Ley 24/2013

    Actualiza el sector: distribución como actividad regulada y derecho del consumidor a elegir comercializadora (art. 44). Es la ley en vigor hoy.

    Ley 24/2013

  5. 2021

    La red se factura por periodos

    La nueva tarifa 2.0TD reparte los peajes de red en tres periodos horarios; los importes los fija la CNMC cada año.

  6. 2026

    Nuevo régimen del cambio de compañía

    El RD 88/2026 regula la comercialización minorista y deroga el viejo régimen del RD 1955/2000. El cambio de comercializadora sigue siendo gratuito y en 10 días hábiles.

    RD 88/2026

La consecuencia para ti es doble y conviene tenerla clara: no eliges quién distribuye —viene impuesto por la geografía— pero sí eliges quién te vende la energía, y ahí es donde está toda tu capacidad de ahorro. Cambiar de comercializadora es gratis, no interrumpe el suministro y no toca tu distribuidora; lo cuenta paso a paso la guía para cambiar de comercializadora.

6. TIEPI y NIEPI: la calidad del suministro y tu derecho a indemnización

La distribuidora no solo tiene que llevar la luz hasta tu casa: tiene que hacerlo con una calidad mínima, y eso se mide con dos indicadores oficiales. El TIEPI (Tiempo de Interrupción Equivalente de la Potencia Instalada) mide cuántas horas al año queda interrumpido el suministro; el NIEPI (Número de Interrupciones Equivalentes de la Potencia Instalada) cuenta cuántos cortes se producen. Si tu zona supera los umbrales legales, generas derecho a una compensación en la factura.

Los umbrales dependen del tipo de zona, porque no es lo mismo mantener la red en una ciudad que en un pueblo de montaña: cuanto más dispersa es la zona, más horas de corte y más interrupciones se toleran antes de que la distribuidora deba compensar. Esos límites individuales de continuidad —tanto de horas de interrupción (TIEPI) como de número de cortes (NIEPI) para zona urbana, semiurbana, rural concentrada y rural dispersa— los fija el RD 1955/2000, y la CNMC publica cada año los informes de calidad de suministro por distribuidora y provincia.

Cuando una distribuidora supera esos límites, la compensación no es una cantidad fija ni un recargo por hora: se calcula sobre la energía que dejó de suministrarte —de forma simplificada, tu potencia media por las horas de interrupción que exceden el límite, multiplicado por el precio del kWh— y está sujeta a un tope porcentual sobre tu facturación anual. En la práctica, para una vivienda doméstica suelen resultar importes de unos pocos euros.

La norma obliga a la distribuidora a aplicar ese descuento de oficio en la factura, pero en la práctica no siempre aparece, de modo que te interesa poder demostrar los cortes. Por eso conviene llevar un registro simple (fecha, hora de inicio y fin, duración aproximada), guardar los SMS o correos con que la distribuidora avisa de las incidencias y, si tienes contador digital, anotar las horas con consumo cero. Si hubo daños en electrodomésticos por una sobretensión, la indemnización es adicional y requiere peritaje. Reclama primero por escrito a la distribuidora; si no resuelve en 30 días, escala a la CNMC con el expediente. Tienes el detalle en la ficha de TIEPI y NIEPI.

7. A quién reclamar cada cosa

Aquí es donde acertar de primeras te ahorra el mayor desgaste. La regla es la del reparto de competencias: si el problema es del cable, el contador o un corte, reclamas a la distribuidora; si es de tu contrato, tu precio o tu factura, reclamas a la comercializadora. Y para casos que no resuelve ninguna de las dos, existe la vía de consumo.

  • Cortes, microcortes, picos de tensión y daños en aparatos → distribuidora. Es la responsable de la calidad de la red y de la compensación por TIEPI/NIEPI.
  • Alta, baja, cambio de potencia, lectura del contador → distribuidora. Aunque la solicitud la curses a través de tu comercializadora, el trámite técnico lo ejecuta la distribuidora.
  • Error en la factura, precio del kWh, tarifa, atención comercial → comercializadora. También el proceso de impago y cualquier penalización de permanencia.
  • Cambio de compañía no solicitado (slamming) → comercializadora que hizo el cambio. El cambio es nulo, no debes pagar nada y recuperas tu compañía anterior. No existe ninguna «indemnización mínima de 60 €»: la compensación es la de los daños que acredites.
  • Si ninguna resuelve → OMIC, Junta Arbitral de Consumo o CNMC. Primero reclamas por escrito a la empresa correspondiente y guardas el número de expediente; si en 30 días no hay respuesta satisfactoria, escalas.

La CNMC sanciona a las empresas pero no resuelve reclamaciones individuales: tu caso concreto lo decide la vía de consumo (OMIC y Junta Arbitral). El procedimiento completo, con plantillas y plazos, está en la guía para reclamar por OMIC, arbitraje y CNMC.

8. Las pequeñas distribuidoras locales

Más allá de las cinco grandes, en el censo de la CNMC hay alrededor de 330 distribuidoras, casi todas pequeñas y heredadas de electrificadoras históricas que siguen operando comarcas concretas, sobre todo en la mitad norte: cooperativas y eléctricas municipales como Estabanell, en el Vallès Oriental, o decenas de pequeñas distribuidoras de pueblo. Sus tarifas de peaje son exactamente las mismas que fija la CNMC para todas —no pagas más ni menos por tenerlas—, pero la gestión de incidencias suele ser más cercana, con oficina en la propia zona.

Si tu CUPS no encaja con ninguno de los códigos grandes, es muy probable que te sirva una de estas distribuidoras locales. El localizador de la CNMC y el propio código te lo confirmarán en un minuto. Y recuerda: tengas la distribuidora que tengas, tu poder de decisión sigue estando en la comercializadora y en la tarifa, no en el cable.

— Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes sobre la distribuidora

¿Endesa es comercializadora o distribuidora?
Las dos cosas, pero con marcas distintas, y ahí está la confusión. La distribución (el cable, las averías, el contador) la hace e-distribución, la filial regulada del grupo. La venta de energía (tu contrato y tu factura) la hace Endesa Energía, que compite en el mercado libre, o Endesa Energía XXI en el PVPC regulado. Lo mismo ocurre con Iberdrola (distribuye i-DE, comercializa Iberdrola Clientes) o Naturgy (distribuye UFD, comercializa Naturgy Iberia). Una distribuye; la otra vende. Por ley, además, una misma empresa no puede distribuir y comercializar bajo la misma razón social: la separación de actividades es obligatoria desde la liberalización del sector.
¿Puedo cambiar de distribuidora si no me gusta?
No. La distribuidora viene impuesta por la zona geográfica de tu vivienda y no se elige: es un monopolio natural regulado desde la Ley 54/1997 y, en el marco vigente, la Ley 24/2013 del Sector Eléctrico. Lo que sí cambias libremente es la comercializadora, la empresa que te factura. Tu distribuidora solo cambia si te mudas a una zona operada por otra. Para el resto de casos, lo que de verdad controlas —y donde está tu ahorro— es la tarifa y la comercializadora.
¿Cómo sé qué distribuidora me corresponde según mi zona?
La forma fiable es el código CUPS de tu factura: los cuatro dígitos que van tras «ES» identifican a tu distribuidora (0021 i-DE, 0022 UFD, 0026 e-redes, 0027 Viesgo, 0023/0024/0029 e-distribución). También puedes usar el localizador de la CNMC o el buscador de cada distribuidora introduciendo tu dirección. Mirar solo «qué empresa domina mi comunidad» no basta, porque hay zonas con varias distribuidoras solapadas calle a calle.
¿A quién reclamo si se va la luz o un pico me estropea un electrodoméstico?
A la distribuidora, siempre, no a la comercializadora que te factura. La distribuidora es responsable de la calidad del suministro: cortes, microcortes, picos de tensión y daños en aparatos por anomalías de la red. Si el corte supera los límites legales de duración o número (los indicadores TIEPI y NIEPI miden esa calidad), te corresponde una compensación: la distribuidora debe aplicar de oficio un descuento en la factura, calculado sobre la energía que dejó de suministrarte y con un tope sobre tu facturación anual; en la práctica suele ser de unos pocos euros. La comercializadora solo responde de la facturación y la atención comercial.
¿Por qué pago peajes a una empresa que no he elegido?
Porque la red física la opera la distribuidora de tu zona, y mantener ese cable cuesta. Los peajes de transporte y distribución que aparecen en tu factura retribuyen ese servicio; los fija la CNMC y son iguales para todas las comercializadoras, porque dependen de la red y no de quién te vende la energía. Tu comercializadora los cobra en tu nombre y se los paga a la distribuidora. Por eso no existe una tarifa «sin peajes»: cambies a quien cambies, los pagas igual.
¿Me puede cortar la luz la distribuidora por impago?
El corte físico lo ejecuta la distribuidora, pero quien inicia el procedimiento es tu comercializadora cuando dejas de pagar. La comercializadora debe avisarte por escrito con la antelación que marca la ley antes de pedir el corte; si tienes bono social como consumidor vulnerable, los plazos de protección son mayores y existen supuestos de suministro mínimo vital. Discutir la deuda o pactar un pago se hace con la comercializadora, no con la distribuidora.
¿Cuántas distribuidoras hay en España?
En el censo de la CNMC figuran alrededor de 330 distribuidoras, pero cinco grandes grupos cubren cerca del 99 % del territorio: i-DE (Iberdrola), e-distribución (Endesa), UFD (Naturgy), e-redes (EDP) y Viesgo. El resto son pequeñas distribuidoras locales y cooperativas heredadas de electrificadoras históricas, sobre todo en la mitad norte. Todas aplican los mismos peajes regulados por la CNMC, así que no pagas más ni menos por tener una grande o una local.
¿Qué hago si la distribuidora tarda demasiado en darme el alta o cambiar la potencia?
Los plazos están regulados: un cambio de potencia se resuelve en pocos días (el cambio técnico, en 24 horas, salvo que haya que actuar físicamente en la instalación); las altas nuevas con obra llevan más. Si se incumplen, la reclamación va primero a la propia distribuidora y, si no responde en 30 días, al servicio de consumo de tu comunidad autónoma o a la CNMC. Conviene hacerlo por escrito y guardar el número de expediente. El procedimiento completo está en la guía para reclamar por OMIC, arbitraje y CNMC.
¿Cambiar de comercializadora cambia también mi distribuidora?
No. Cuando cambias de comercializadora —algo que es gratuito por ley y se completa en un máximo de 10 días hábiles— tu distribuidora sigue siendo exactamente la misma, porque depende de tu zona y no de tu contrato. No hay corte de luz ni cambio de contador. Solo cambia quién te factura por encima. Si recibes una factura de una compañía con la que nunca contrataste, eso es slamming: el cambio es nulo y no debes pagarlo, sin que exista ninguna «indemnización mínima de 60 €» (es un mito).

— Fuentes